es un encantador bar y restaurante ubicado en el corazón de Estocolmo, famoso por su auténtica atmósfera alemana. Con una impresionante selección de cervezas y platos tradicionales abundantes, este lugar es un destino imperdible para los amantes de la buena comida y la buena compañía.
La atmósfera en Zum Franziskaner es realmente acogedora, con un diseño que evoca las cervecerías alemanas clásicas. Los visitantes elogian no solo la calidad de la comida, sino también la amabilidad del personal, que está siempre dispuesto a compartir su conocimiento sobre las variadas cervezas disponibles.
El menú de Zum Franziskaner está repleto de platillos alemanes tradicionales que van desde salchichas caseras hasta chuletas de cerdo, perfectos para compartir con amigos. Además, ofrecen opciones vegetarianas y sin gluten, asegurando que todos encuentren algo delicioso para disfrutar.
A continuación, algunas preguntas comunes que los visitantes suelen tener sobre Zum Franziskaner:
- ¿Aceptan reservas? No, operan bajo un sistema de llegada por orden.
- ¿Tienen opciones vegetarianas? Sí, ofrecen platos aptos para vegetarianos.
- ¿Hay asientos al aire libre? Sí, tienen asientos exteriores con vistas al puerto.
- ¿El restaurante es accesible para sillas de ruedas? Sí, el local es accesible para sillas de ruedas.
- ¿Tienen opciones sin gluten? Sí, hay opciones sin gluten disponibles a pedido.
Zum Franziskaner es uno de los restaurantes y cervecerías más antiguos de Suecia. Su historia se remonta a 1622, cuando fue establecido en el corazón de Estocolmo, convirtiéndose rápidamente en un punto de encuentro popular para locales y visitantes que deseaban disfrutar de una combinación única de gastronomía sueca y alemana.
A lo largo de los siglos, Zum Franziskaner ha mantenido su esencia, adaptándose a los cambios y a las demandas de los comensales. En 2017, el restaurante pasó a manos de una nueva gestión, lo que marcó el inicio de una nueva era para este icónico establecimiento. Las renovaciones y restauraciones implementadas no solo han revitalizado su estética, sino que también han enriquecido la experiencia culinaria que ofrece.
En 2018, Zum Franziskaner se sometió a una renovación y restauración completa, que no solo mejoró su estética sino que también modernizó su menú. Hoy en día, los visitantes pueden deleitarse con una variedad de platos que reflejan la rica tradición culinaria sueca y alemana, todo ello acompañado de una selección de cervezas artesanales que complementan perfectamente cada comida.
- 1622: Establecido como uno de los restaurantes y cervecerías más antiguos de Suecia.
- 2017: Nueva gestión toma el control, llevando a cabo renovaciones y restauraciones.
- 2018: Renovación y restauración para mejorar la experiencia gastronómica.
Located at Skeppsbron 44 in Stockholm, Zum Franziskaner offers a unique blend of traditional Swedish and German cuisine in a historic setting. This restaurant, established in a charming 1910 building, features art nouveau flourishes and a relaxed atmosphere, making it a popular destination for both locals and tourists. The menu showcases hearty dishes and a wide selection of craft beers, creating an inviting experience for food enthusiasts.
- Historic and authentic environment
- Wide selection of craft beers from small breweries
- Traditional Swedish and German comfort food
- Friendly and attentive staff
- Popular among both locals and tourists
- Higher prices, especially given the location in Gamla Stan
- Some guests have noted that food quality can be inconsistent
- No reservation policy can lead to wait times during busy hours
Zum Franziskaner is perfect for casual dining experiences, family gatherings, and those looking to enjoy traditional Swedish and German dishes. The lively atmosphere makes it a great spot for socializing with friends or unwinding after a day of exploring Stockholm.
- Reservations are not accepted, so arrive early to secure a table
- Parking is available nearby, but may require a fee
- Expect a lively atmosphere, especially during peak dining hours
Zum Franziskaner stands out as a delightful dining destination in Stockholm. With its rich history, welcoming ambiance, and a menu that celebrates traditional flavors, it offers an authentic taste of both Swedish and German cuisines. While the no-reservation policy and occasional wait times may pose challenges, the overall experience is well worth it for those seeking a genuine culinary adventure.